Como la serie que continúa después de la publicidad, es mi vida post-erasmus. Vuelvo a mi patria querida, a la ciudad que me vio nacer, a la casa donde crecí; pero todo en general sigue igual. Con más o menos crisis, con más o menos obras, pero prácticamente más de lo mismo. No es que me desagrade, mi vida en España siempre me ha gustado, pero me siento un poco fuera de lugar y a la vez, demasiado en mi sitio. Es como si nada de lo que he vivido en Holanda hubiera sido real; como si hubiera estado sumida en un sueño que duró casi un año.

Cambio los maravillosos 15 grados holandeses, por un aplastante calor peninsular; mi mini-loft compartido, por mi casa gigante con habitación y baño propio; las vacas de la granja de enfrente, por mis adoradísimos canes (Sacha y Nikolás)... Vuelvo a lo que tenía antes y marco el cierre del paréntesis al que ha sido posiblemente: el mejor año de mi vida.
Sí, digo el mejor porque ha sido lo más transgresor que he hecho hasta ahora. Lógicamente no todo ha sido de color de rosa, pero reconozco que he vivido experiencias que no había vivido hasta la fecha, hice cosas que nunca había hecho, aprendí y tuve nuevas sensaciones... He crecido, madurado, cambiado y evolucionado; todo sin abandonar mi esencia, mi persona. Me pongo un poco triste cuando pienso en las personas con las que he compartido tanto, aquellas a las que echo de menos cada día y que siguen el erasmus en Holanda hasta junio; me habría encantado estar con ellas, pero por motivos familiares, tuve que adelantar mi regreso. Por otro lado, sonrío cuando pienso en los que tengo aquí... Pienso en "Blanco"...
¡En fin! Dicen que en el libro de la vida, para abrir capítulos nuevos, tienes que cerrar otros... Yo cierro el capítulo Erasmus, pero empezaré otro nuevo. ¿Quién sabe si será mejor?
Este verano tengo proyectos, sueños e ilusiones que lucharé por cumplir. Quizás en la próxima entrada del blog hable de cómo ha cambiado mi vida, de qué cosas nuevas he descubierto, a qué persona he conocido... Dios dirá...
Pase lo que pase, siguiendo mi estilo propio: con positivismo y buscando el SER FELIZ.