
Domingueando y trasnochando, para variar...
Mañana (no, venga, no me miento...), en unas horas, tengo dos exámenes finales: Periodismo de Investigación y Periodismo en Radio. Llevo unas tres semanas de exámenes, estudiando a diario, con el tiempo en los talones... Y una perrera encima, que no me la quitan ni todos los cafés de mi Nespresso.
Último año de Periodismo (para qué me metería también en Comunicación Audiovisual), y no sé exactamente qué voy a hacer con mi vida.
Si hago balance de mis experiencias como futura plumilla, me dan ganas de meterme a Gran Hermano, que parece ser lo único que levanta audiencias... Es penoso, demasiado penoso... No debí mencionar lo de GH (me tiene hundida).
El caso es, que después de haber probado los gabinetes de prensa, las agencias de noticias y el trabajo de documentación; he descubierto lo que NO querría hacer el resto de mi vida laboral (uff! Hasta los 67 añazos...). No hay nada que me haya producido ni la más mínima de las satisfacciones. No obstante, durante las clases sí que he descubierto cosas que me gustaría hacer: la radio y la tele.... Oh! Qué novedad...
¿Y por qué cuesta tanto llegar a hacer lo que a uno le gusta?, ¿por qué es tan difícil que te abran, ya no una puerta, si no una mísera rendijita a ese mundo? Yo sólo quiero ver si es eso lo que quiero...
Y es que hay tanta gente que sabe lo que quiere... Qué suerte ser tan seguro! Yo no sé ni qué me pondré mañana, como para saber qué pretendo con todo esto...
Sin embargo... Tengo el corazón contento. Posiblemente, y digo posiblemente porque nada en esta vida es seguro, comience a trabajar en El Mundo. Es la OPORTUNIDAD, el proyecto, el trabajo, el sueño, la antesala, el futuro... Es mi momento! Y como dice mi amiga María: "Alejandra, el 2011 es para ti".
Yo, positiva siempre, me muero de ganas por hacerle caso, aunque por el otro oído tengo a la Alejandrapesimista que me recuerda los pies de plomo. ¿Será por fin lo que llevo esperando tanto tiempo? Y es que yo en el fondo soy como una niña pequeña.
Probablemente esté despierta ante la excitación que me produce ir mañana a la redacción del afamado diario. Los exámenes quizás, también tengan parte de culpa... Ah! Y mi madre, la que dice que "no ronca" (la pobre está exiliada de su cama, hasta que a mi padre le suelde el hueso del talón).
Todo me hace ilusión, a la vez que me produce un vértigo tremendo por la posibilidad de volver a ser la "Chica del escáner" (mi última función en la empresa donde estaba de prácticas). Esperemos que María tenga razón, que este sea mi año y que mañana empiece mi "año nuevo, vida nueva" aunque traiga un mes de retraso.