Vuelve a ser domingo. Parece que sólo encuentro inspiración en el día más insulso de la semana. No sé si es por la morriña que me entra de estar lejos de mi familia, por la tristeza que me produce el séptimo día o porque mañana es lunes... El caso es que sólo escribo los domingos.
He tenido un fin de semana relajado en cuanto a planes. Para variar, la idea de visitar Ámsterdam el sábado se vino a bajo por las copas del viernes. La resaca se hizo insostenible y la salida de la cama a primera hora,

imposible.
No siendo suficiente la inexistencia de actividad, acudieron a mí fantasmas del pasado. ¿Qué empeño tienen en volver a la vida recuerdos enterrados?
Ese es el tema del blog de hoy: los ex. El colmo es, que como "tengo pocos", encima, me atacan todos a la vez... Menudo empeño hay en ponerse al día de lo que ocurre en mi vida, en qué tal me va todo, en cómo lo estoy pasando en mi nueva ciudad, en que si he conocido gente... Si es que la bondad, en determinados meses del año, se ceba con los corazones de aquellos que pasaron por nuestra vida.
Lamentablemente, cada día creo menos en esa falsa bondad; sobre todo, en aquella que se preocupa tanto por alguien con quien hace meses, incluso años, que no hablas.
Lo que me sigue intrigando es, ¿qué lleva a un ex a volverse a preocupar por ti? Barajando hipótesis, la nueva soltería es la que tiene más puntos: ahora que ya no estoy con la fantástica chica por la que te dejé o con quien te olvidé, recurro a ti por aquello de que "más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer". Otra de las hipótesis es la necesidad de reafirmarse en tu vida: la búsqueda de autorecordarte que están ahí. Esto se da tras la contemplación de una foto que hace alarde de lo bien que te conservas, la lectura de algún comentario picarón escrito por una red social, vídeos que recuerdan lo "perfectísima" que eras...
Conclusión: todo es posible, menos la verdadera y sincera preocupación por la persona que, en teoría, alguna vez te importó. La preocupación por tu ex.
Solución: demuestra lo que se pierde, sé mucho mejor de lo que siempre has sido, recuérdale por qué se enamoró o le gustaste tanto y ante todo, no caigas bajo y sucumbas a la llamada del fantasma pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario